¿QUÉ HE LEÍDO ESTE AÑO?
2017
llega a su fin. Otro año más en el que me doy cuenta de que he conseguido cosas
que quería pero siguen quedándose atrás planes que me apetecían.
Como
todos los años yo hice mis propósitos por escrito y en general no me he
desviado mucho, aunque es cierto que hay cosas que no dependen solo de mi y
esas son más difíciles de cumplir.
Año
tras año uno de los propósitos que me hago es leer más, y año tras año
me siento bien cuando al revisar mis lecturas veo que las he aumentado. El 2017
he sido muy buena lectora (y además he conseguido escribir críticas de
casi todos los que he leído. Escribo en una libreta todo lo que voy leyendo, con
fecha de inicio y un pequeño resumen de mis impresiones, luego, con más calma
escribo reseñas más completas que, hasta hace dos meses, publicaba en una web.
Esa web ha desaparecido y estoy en la búsqueda de una nueva. Mientras tanto he
decidido hacer mi balance literario en un lugar que espero que dure mucho
tiempo: La vida son hilos.
Y
antes de empezar este pequeño resumen, en el que voy a intentar que os animéis
y leáis alguno de mis cinco libros preferidos del año, me apetece contaros por
qué me gusta leer.
A veces me he encontrado en mi vida con gente a la que le
oigo decir que leer es aburrido, o que vaya pérdida de tiempo. He oído incluso
que leer no vale para nada…en fin, que a ese tipo de personas las prefiero de lejos y a poder
ser mudas. Que a mí me da igual si a alguien no le gusta leer, lo que no
soporto es ese desprecio a lo que nos gusta a los demás.
Y
a lo que iba, que me desvío de mi propósito:
¿Porqué me gusta leer?
Por
un lado creo fervientemente que los libros son hilos fuertes que nos unen entre
nosotros, entre las personas que los leemos y, además, nos hacen crear
otros con personajes a los que muchas veces cogemos cariño y no nos olvidamos
de ellos nunca. Serán personajes de los que aprendemos, en los que nos fijamos,
que nos dan cierta envidia o por los que estamos preocupados. Los hay incluso
que, si su dueño quiere, se van a convertir en parte de nuestras vidas e iremos
siguiendo sus aventuras mientras duren las historias.
Por
otro lado creo que es que leer es algo que enriquece la mente y el alma. Se
aprenden cosas de tan diferentes temas que luego te sorprendes a ti mismo
cuando, en otros ámbitos de la vida, sabes responder sobre temas que en principio no sabías que
tenías conocimiento. Luego te das cuenta de que lo has leído en un libro y es
una grata sensación.
Además
aprendo también mucho vocabulario, muchas expresiones actuales y antiguas.
Aprendo sobre lugares, sobre personajes históricos, sobre sentimientos y maneras
de enfrentarse a la vida. Es un aprendizaje constante.
También
me gusta porque me relaja. Sobre todo si el libro me engancha. Me dejo llevar
por lo que va pasando dentro, el tiempo vuela y mi mente descansa de los
problemas del día a día. Se ha convertido en una de mis válvulas de escape.
Yo
leo desde
que recuerdo, en mi casa se lee y siempre lo he visto como algo
natural. Es verdad que no tengo el tiempo que me gustaría para leer mucho más, es
algo que creo que nos pasa a todos a los que nos gusta relajarnos con un libro
entre las manos. Siempre nos quejamos de que no tenemos tiempo. Pero intento
que no pase un día sin pasar una hoja.
Eso
es algo que tengo que agradecer a mis padres y a mis profesores, que me
enseñasen a engancharme a los libros. Y, aun siendo más pequeña que yo, a mi
hermana, una de las mayores lectoras que conozco, la que siempre tiene una
recomendación oportuna o con quien comparto discusiones sobre este o aquel
libro. Y al no tener exactamente los mismos gustos en un pequeño desafío
recomendarnos libros la una a la otra.
¿Qué me ha aportado este 2017
gracias a los libros?
A
quienes nos gusta leer nos gusta hablar de libros, es algo obvio, y cuando de
repente coincide que has leído el mismo libro que otra persona y te pones a
intercambiar opiniones, puedes mantener una charla infinita. Esa es una de las
cosas que más me gusta de esta afición por los libros. Y eso, este año me ha
llevado a varios destinos.
El
primero es que he mantenido charlas vía
Facebook o twitter con algunos escritores cuyos libros he leído. Me ha
encantado. Hacerle saber a un escritor
lo que has pensado de su libro y que te conteste y puedas tener un intercambio
de pareceres es, para mí, genial.
Lo
segundo es que, gracias a leer entré hace años en una página para escribir
reseñas, gracias a escribirlas me crucé con varias usuarias alas que leer también les gusta, gracias a
eso tengo amigas virtuales. Gracias a esas amigas virtuales, que me han
aconsejado y me han echado un cable, este Blog ha visto la luz.
Otra
cosa que me ha aportado es que actualmente pertenezco a un grupo de personas
que no nos conocemos personalmente, nos hemos conocido gracias a mi red social
preferida, pero que intercambiamos impresiones y compartimos libros que nos van gustando.
Dentro de ese grupo hay gente que ha llegado a leer 130 libros en un año, yo
esa cifra no creo que la consiga nunca, pero este año han sido finalmente 32 y
me siento totalmente satisfecha.
Y
entrando en “polémica” con el formato…me da igual. Unas veces leo en papel y otras en el Kindle. Depende de dónde
esté, de la necesidad de cada momento, de cómo haya conseguido un libro…el caso
es leer. No entiendo a los que defienden a capa y espada alguno de los dos
formatos si el resultado es el mismo, disfrutar de un libro.
Eso si, tengo mis lugares preferidos para leer: La playa, la piscina, la cama y mi nuevo sillón...
Y
de esos 32 he hecho un balance para quedarme con los 5 que más me han gustado.
Cada uno por una cosa diferente, cada uno por una chispa que me ha tocado. Este
es mi TOP FIVE.
1- El Encanto, de Susana López
Rubio.
Una
historia de amor casi imposible en la Habana de los años que precedieron a
Fidel. Una historia en la que se mezclan mafia, injusticias, lujos, penurias,
amor verdadero, mentiras e historia real cubana que quizá me ha marcado mucho
porque lo leí allí, en La Habana.
Precioso
cómo está escrito, los personajes parecen tan reales que no cuesta imaginarlos
y la historia me ha enganchado de principio a fin.
2- Pan de limón con semillas de
amapola, de Cristina Campos.
Cuando
dos hermanas cuya relación está rota reciben una misteriosa herencia todo dará
un giro a su alrededor. Ellas son como el agua y el aceite, pero se quisieron
con locura y la panadería del pequeño pueblo de Mallorca se va a convertir en
una tabla de salvación para las dos.
Un
libro que me ha resultado tan fácil de leer y me ha enganchado tanto que en
tres días estaba terminado. Eso sí, llorar al final no me lo quitó nadie.
3- Patria, de Fernando Aramburu.
Este
es verdad que me ha parecido muy duro. Pero me ha gustado mucho. He tenido que
dejar de leer en ciertos momentos porque de verdad que no quería seguir
leyendo, no quería enfrentarme a la crudeza de algunas vivencias. Es entrar en
ETA por otro lado, por la parte enfrentada, saber cómo se resquebrajan las
familias que fueron uña y carne por una lucha armada que a nadie beneficiaba.
Está escrito de una manera muy cercana y te encariñas de su protagonista a los
5 minutos de conocerla.
4-El laberinto de los espíritus,
de Carlos Ruiz Zafón.
Un
placer volver a reencontrarme con la familia Sempere, con Fermín Romero de
Torres y además conocer a Alicia. Como seguidora de Zafón y de esta saga…me
quedo aún con ganas de más.
En la línea de los anteriores este mantiene la
intriga casi casi hasta la última página y nos traslada a una Barcelona entre las
sombras en la que los libros van a ser un pilar fundamental de la historia.
5- La muerte del Censor, Jordi Sierra
i Fabra.
He
dudado mucho cual sería el que terminaría esta lista de solo 5. Pero me quedo
con este por varias razones. Primero porque ha sido una grata alegría volver a
leer algo de uno de mis autores preferidos de la adolescencia. Segundo porque
me parece que este autor tiene una facilidad para enganchar brutal. Tiene una manera de escribir muy característica, sus giros
argumentales o la manera de describir las escenas o de darle vida a los
personajes son tan reales que hay momentos en que parece que estás leyendo una
crónica real de una noticia.
Y tercero porque el argumento
al que nos enfrentamos es, como poco, original. No es el típico asesinato, o es
el típico asesino y no es el típico policía.
Del resto, hasta llegar a los
32, hay de todo. Desde Ken Follet y la siguiente entrega de Los pilares, que ha
sido el que se ha quedado fuera por milésimas, hasta Luz Gabás y sus románticas
historias.
Pasando por nuevos
descubrimientos como David Orange y su
“Género de Violencia” con el que he
cambiado radical de registro, o Enrique
Laso y su análisis de conducta en la saga que comienza con “Los crímenes azules”. Y no me quiero olvidar de una princiapanta que no lo es tanto en su trabajo en la tele como Carme Chaparro y su "No soy un Monstruo" que, aunque me ha gustado...me ha dejado ese cuerpo raro que te deja la, a menudo, dura y cruda realidad.
Obviamente los hay que no me han enganchado, que me ha
costado terminarlos y que han dado mil paseos de la mesilla al salón pasando
por el bolso o la bolsa de la piscina.
Eso sí, una de mis manías a la
hora de leer es que no me gusta dejar un libro a medias. Lo he hecho un par de
veces y la verdad es que la sensación de historia inacabada que te deja eso…no
me ha gustado nada.
Espero haberos animado a leer
alguno de los que me han marcado a mí el 2017. Sé que a algunos os parecerá
poco y que habréis leído muchísimo más. Pero me quedo con que yo cada año he
ido aumentando y con que de vez en cuando alguien me pide consejo para elegir
su siguiente historia…
Y vosotros: ¿Qué habéis leído?
¿Me recomendáis alguno?
Gracias
por asomaros una semana más a mi ventana al mundo.
Hacedme
saber si os gusta dejando un comentario.
CSM.





















